Los cuatro Caminos

Post-010

“La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el ensayo de un camino, el boceto de un sendero” Hermann Hesse

¡La Vida es finita y el tiempo que encierra más breve de lo que nos pensamos! ¡Detente antes de seguir adelante, medita tranquilamente, y escoge bien qué camino quieres tomar!

El Camino del Trabajo: una senda recta con alguna que otra piedra en medio. Es el más cómodo de todos, ya que te verás inmerso en un andar rutinario, casi sin amargos contratiempos y sin sorpresas trascendentales. Te ofrecerá unas vistas monótonas pero una Vida fácil, con no demasiadas preocupaciones. Llegarás a algo.

El Camino del Trabajo y el Estudio: es serpenteante y serán muchos los pasos que tendrás que dar. Más estimulante que el anterior, te embargará la inquietud de ir adquiriendo continuamente unos conocimientos que te permitan ser un gran profesional y una persona competente. Llegarás lejos. 

El Camino del Trabajo y el Sacrificio: en ocasiones embarrado, en otras pedregoso, y casi siempre cuesta arriba, cruzarás lugares hasta el momento ignotos. Te internará fuera del área de confort y te mancharás las manos de fango continuamente. Aprenderás a través del esfuerzo y la experiencia, forjando y potenciando unas sólidas habilidades personales. Es un caminar duro pero, si eres de alma aventurera, te resultará apasionante. Llegarás a donde quieras.

El Camino del Estudio y el Sacrificio: el más solitario de todos; comienza cubierto de espesas brumas, pero cuanto más avances, mayor será tu percepción de un horizonte profuso en colores que creías inexistentes. Te centrarás en adquirir, crear y compartir conocimientos. En mitad de la bruma, Descubrimientos y Asombros te asaltarán: será decisión tuya cómo los encaras. Llegarás a erudito.

Ojo, si lo prefieres, puedes optar por alguna de las muchas sendas intermedias. ¡La Vida es finita, sí, pero también es amable y permisiva!

(Foto de Hermann)

Los ocho Códigos del buen dirigente

Post-009

¿Diriges una Organización? Pues recuerda:

  • No pienses solo en código </RETO>: Utiliza también el código </OPORTUNIDAD> 
  • No pienses solo en código </ESTRATEGIA>: Compleméntalo con el código </VALORES> 
  • No pienses solo en código </COMPETICIÓN>: Usa ante todo el código </PRINCIPIOS> 
  • No pienses solo en código </CIFRA>: Reencuentra cuanto antes el viejo código </ILUSIÓN>

¿Estás preparado para incorporar los ocho Códigos? Solo así alcanzarás un éxito responsable, ético y perdurable.

(Foto de andreas160578)

Roma pudo haberse hecho en un día

Post-008

Según recientes estudios, la ciudad de Roma pudo haberse erigido en tan solo un día.

Acueductos y columnas, templos y arcos, palacios y mausoleos habrían lucido igual, si bien hechos de poliexpán, cartón piedra y palitos de helado.

Pero los arquitectos e ingenieros romanos, prudentes y sabedores de que los materiales baratos no suelen ser los más idóneos para construir imperios respetables, se decantaron por la dedicación y la vocación, por el esfuerzo y la paciencia, por la nobleza del mármol y la fortaleza del mortero.

Es por eso que aún hoy, muchísimos siglos después, persiste su huella, cuya visión reconforta e inspira a poetas, idealistas, románticos y visionarios.

(Foto de Jill Mackie)

¿Girasol o nenúfar?

Post-007

Amigo, ¿es que no ves que somos girasoles? ¿tan atolondrado estás?

Girasoles cegados por aquel sol, torpemente dibujado en un cielo de cartón piedra. Míralo bien, es falso, no se mueve ni un ápice… Ni sale por la mañana, ni se pone a la noche. El alba y el ocaso son solo mitos, supercherías. ¿De verdad que nunca te habías percatado? ¿Por qué permanecemos aquí, inmóviles como momias, alimentándonos de unos rayos fríos y estériles? Yo me siento desnutrido y débil. ¿Por qué nos conformamos con esta farsa de vida?

Dicen que el Granjero se ha quedado dormido. ¡Puede ser nuestra oportunidad! Ahora que nadie vigila saquemos las raíces de esta tierra seca y huyamos al lago contiguo, en donde seremos nenúfares verdes que flotan en libertad, llenos de vida y de ganas por vivir, nenúfares exploradores en constante movimiento.

Aunque dejes atrás la comodidad y la seguridad del inmovilismo, ¡ten el valor de desarraigarte! Toma conciencia de tus pies, y ponte a andar: para eso los tienes. Quizá incluso inspires a otros girasoles a hacer lo mismo.

Aunque te intimide el Granjero, ¡huye de él cuando puedas! Es un tirano sin poder ni fuerza, que se alimenta del miedo de los girasoles. Abandonarle es un acto de justicia hacia tí mismo, y créeme si te digo que no se preocupará en perseguirte.

Aunque las aguas del lago no sean del todo claras, ¡arriésgate a zambullirte en ellas! No pienses en lo que dejas atrás, sino en el viaje emocionante que vas a emprender.

¿Qué prefieres ser? ¿Girasol o nenúfar?

(foto de ottielie)

Tashi deley, Universo.

Post-006

Hoy terminan mis primeras vacaciones en condiciones desde la Semana Santa del 2012, tras varios años de desgaste emocional, físico e intelectual. “¡Necesitas un break en tu vida, Fernando, o no podré hacer mucho más por ti!”, me llevaba diciendo largo tiempo mi Salud.

Durante estas semanas me he deconstruido, me he limpiado pieza a pieza, y me he vuelto a construir, desechando algunas partes ya inútiles e incluyendo otras nuevas. A su vez, ello me ha permitido purgarme de sentimientos parasitarios, desprenderme de pesos inútiles y despejarme la mente de trastos viejos… Y es que es conveniente, de vez en cuando, dedicar una temporada a realizar una autoobservación detenida.

A lo largo del proceso he ido recuperando el placer de la lectura, con la que oxigenar el cerebro; el deber de la escritura, como herramienta de crecimiento creativo; y los milagros de la meditación, incorporándola a mi rutina diaria… Y es que es importante sacar y disponer de tiempo para nosotros, y para lo que nos gusta.

También he ejercitado mi sentido de la gratitud por los pequeños placeres de la vida y por el mismo hecho de vivir… ¡Y es que resulta esencial estar agradecido por lo que tenemos, lo que nos rodea y lo que somos! ¡El simple hecho de poder llenar nuestros pulmones de aire nos convierte en unos privilegiados, aunque en ocasiones no nos lo parezca!

Ahora a seguir adelante, a seguir subiendo la cumbre; En Los Argonautas se nos presenta un “curso” cargado de grandes novedades, nuevos retos y apasionantes oportunidades.

Tashi deley, Universo. Muchas gracias por dejarme ser y dejarme hacer.

(Foto de narya)

El faro

Post-005

“Agradece a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que, constante y paciente, la sostiene en la sombra” Rabindranath Tagore

De pronto me desperté, y ya no era una persona, sino un faro que coronaba cierto montículo.

Reinaba una noche cerrada y perpetua.

Hombres y mujeres subían arrastrándose por la ladera; llegaban a mí, me arrancaban un pedazo de luz y se iban, inmensamente felices, sin darme siquiera las gracias.

No se percataban de que aquel pedazo de luz era un pedazo de mi alma; no comprendían que con aquel acto generaban un hilo de dependencia, cuya tensión debía soportar yo, como dueño legítimo del trozo de ser que habían arrebatado.

Pronto se corrió la voz: “¡En lo alto del montículo hay un faro del que puedes desgajar un pedazo de luz con el que iluminarte!” “¡Ya no hace falta que utilicemos nuestras propias antorchas!”

Y más y más gente llegaba arrastrándose, y más y más manos me arrebataban pedazos de luz, creando más y más hilos de dependencia que me oprimían hasta cortarme la respiración, lacerar mi carne y hacerme sangrar.

Pensé en estallar y en esparcir por el montículo millones de astillas incandescentes que hirieran y mutilasen a los ladrones de luz; pero finalmente decidí enfriarme por dentro, apagándome lentamente, con el ánimo de que recapacitaran las muchas personas que me habían desgajado el alma.

Ahora estoy solo, a oscuras. Nadie comparte conmigo su antorcha. Nadie sube al montículo.

(Foto de EvgeniT)

La lámpara de madera

Post-004

Hace años me traje del pueblo una vieja lámpara de madera.

Está compuesta (es difícil describirla) por una especie de cinco híbridos, entre águila y dragón, que escupen luz por la boca. Romántica, decadente y un tanto maltratada por el abandono previo a su rescate, es como la ciudad de Budapest convertida en lámpara.

Son ya muchas las bombillas que se han ido fundiendo y que he tenido que ir sustituyendo, hasta hacer de ella en un ecléctico muestrario de diferentes tipos de casquillo.

Aunque suene extravagante, las empresas, los negocios o cualquier tipo de Organización se asemejan mucho a las bombillas. Por ello, podríamos clasificarlas como:

  • De tipo “Flash”: Agresivas por naturaleza, emiten un gran brillo repentino, lo que atrae a mucha gente; ciegan momentáneamente a quien las ve, pero su luz no dura nada.
  • De tipo “Incandescente”: Las de toda la vida. Consumen mucho, poco a poco se van resintiendo, son rígidas y, aunque duran, su filamento termina rompiéndose.
  • De tipo “LED”: Hay mucha gente que todavía no confía en ellas o que no las conoce, ya que su luz es discreta; pero lo cierto es que son modernas y fiables, consumen poco, su intensidad es regulable, las hay que son flexibles, y alcanzan a iluminar por larguísimo tiempo.

Con mucho esfuerzo, las de tipo Incandescente pueden evolucionar a LED; Las LED, al mínimo descuido, pueden involucionar a Incandescente; Y las Flash, sólo pueden ser Flash.

Todo ello bajo mi humilde opinión, compartido para quien le pueda interesar, y derivado de divagaciones hechas tras observar la vieja lámpara de madera, la cual pende ahora mismo sobre mi cabeza. Una de sus bombillas está fundida.

(Foto de ColiN00B)